martes, 24 de mayo de 2011

BREVE HISTORIA DEL SPLEEN POR E.BERTI

Para agotar el significado de algunas palabras muy arraigadas en la cultura, no basta con remitirse a los diccionarios. En el caso del spleen, la presencia de este término en casi cuatro siglos de literatura francesa no deja lugar a dudas: algo hay entre los franceses, la melancolía y el aburrimiento.


Cuando Charles Baudelaire empezó a escribir, alrededor de 1857, Le spleen de Paris, obra que acabaría instalando la poesía en prosa, la palabra spleen llevaba más de un siglo de uso corriente en Francia. El diccionario Le Robert, con su acostumbrado puntillismo, indica que el arribo del término, proveniente de Inglaterra, data de 1745 y que el adjetivo spleenétique o splénétique se propagó algo después, exactamente en 1776.

A pesar de su origen inglés, la palabra tiene raíces antiguas. Los griegos hablaban de splên para nombrar el bazo, de allí que spleen también designe en inglés a la víscera opuesta al hígado; en bajo latín se decía splen y spleneticus como sinónimo de rata y de hipocondría, y es que por aquellos tiempos se solía adjudicar a las ratas la causa de la melancolía o de la bilis negra.

Quienes fijan 1745 para indicar la llegada a Francia del término spleen señalan un texto del abad Jean-Bernard Leblanc, Lettres d’un François, en el que se halla la expresión “splene”. La palabra vuelve a aparecer en 1748, pero en femenino, como “la spleen”, en un documento escrito por la condesa de Denbigh. Dos años más tarde, Prévost es el primer lexicógrafo francés en citar la palabra en su Manuel Lexique (París, 1750). Pronto el término parece querer cambiar de ortografía: Voltaire habla de splin y Diderot de spline en una carta que, en octubre de 1760, dirige a Sophie Volland.

“¿Sabe usted lo que es el spline, lo que son los vapores ingleses? Yo tampoco”, escribe Diderot. “Le pregunté a nuestro escocés (el padre Hoop) durante nuestro último paseo y he aquí lo que me respondió: ‘Desde hace veinte años siento un malestar general, más o menos desagradable. Nunca tengo la cabeza libre. [...] Tengo ideas negras, siento tristeza y aburrimiento. Me encuentro mal; no deseo nada [...] La vida me desagrada’ ”.

Si algo contribuyó a fijar la ortografía inglesa original fue una novela del barón Pierre Victor de Besenval (1721-1794), Le spleen, publicada en 1757. En la novela, un hombre que recorre los jardines de Las Tullerías tropieza con un desconocido que le cuenta su historia de marido engañado, de amante traicionado, de padre entregado a la justicia por su hijo y de militar mal recompensado por sus servicios. Se trata, según indica Pierre Testud en el prólogo a la última reedición del libro, de “una obra de total desencanto, no de desesperanza”. Ahora bien, ¿la historia del desconocido se trata realmente de un caso de spleen semejante al que describe Diderot? A primera vista alguien podría decir que no, admite Testud, “porque el personaje de Besenval se siente desgraciado por motivos bien precisos”, es decir que está lejos de ser víctima de un ataque de melancolía o de “enfermedad imaginaria” y siente más disgusto ante la vida social que ante la vida misma. Sin embargo, Testud cree que “su condición es muy próxima al estado esplenético” porque el desconocido siente, a un mismo tiempo, “el desagrado por el mundo y el horror de la soledad”, porque –en suma– podría describírselo aplicando las palabras de Voltaire al final de su Candide: presa de “las convulsiones de la inquietud o del letargo del tedio”.


El tedio salvaje

Los diccionarios franceses no terminan de ponerse de acuerdo llegado el momento de definir qué es el spleen, pero así y todo consiguen ser convincentes. “Nombre inglés dado algunas veces a una forma de hipocondría consistente en un tedio sin causa, en un desinterés por la vida”, dice el Littré. “Melancolía pasajera, sin causa aparente, caracterizada por un desinterés hacia todas las cosas”, dice el Robert.

Si se comparan estas definiciones francesas con el flemático “malhumor” que propone el Oxford inglés se verá que el término llegó a cobrar en Francia un significado independiente del que se le daba en un principio en Gran Bretaña.

Por su parte, el diccionario español de María Moliner define esplín como el “estado de ánimo del que no tiene ilusiones, ni interés por la vida”.La castellanización de spleen puede ser tildada de fea pero no de inexacta, ya que toma en cuenta la misma raíz “esplen-” (del griego splen y splenos) palpable en palabras técnicas como esplenitis: inflamación del bazo.

El problema se revela mayor a la hora de los sinónimos. Desde ennui o chagrin (tedio o pesar) hasta melancolía, neurastenia o nostalgia, todo parece bien orientado pero insuficiente. De todos ellos, el más próximo parece ser ennui, aun cuando algunos teóricos como Frantz Antoine Leconte (La tradition de l’ennuui splénétique en France) prefieren distinguir entre el tedio salvaje y el tedio “más dulce o pasivo”: el primero se asemejaría al spleen, a la inquietud o a la obsesión, mientras que el segundo equivaldría a la apatía, la ataraxia o la melancolía. El ennui sauvage, quepara Leconte es el tedio esplenético por excelencia, constituiría una sensación, una manifestación física tangible, mientras que el tedio pasivo es percibido como un sentimiento o como un fenómeno más cerebral.

Que el concepto de spleen haya suscitado a través de la historia un sinnúmero de nombres no hace sino corroborar lo arduo del caso. Los romanos hablaban de taedium vitae. Séneca hablaba de fastiduum, nausea, horror loci, supervacuum y delectatio morosa. Los místicos hablaban de tristitia. Los contemporáneos de Baudelaire hablaban de mal du siécle. Rubén Darío habla de indeferentismoy de “anquilosis social” en su libro Los raros: “no se piensa con ardor en nada, no se aspira con alma y vida a ideal alguno”. Y Vladimir Yankelevitch, en L’Aventure, l’ennui et le serieux, enumera una serie de epítetos como “enfermedad invisible”, “herida ilusoria”, “malestar de lujo” o “enfermedad impalpable”.

No sólo es posible aburrirse por falta de problemas, por falta de aventuras o peligros, explica Yankelevitch. “Ocurre también que alguien llega a aburrirse por falta de angustias: un porvenir sin riesgos, una carrera en total reposo, una cotidianidad exenta de toda tensión son algunas de las causas más ordinarias del tedio [...], ese monstruo delicado que obsesiona a los pesimistas, a Leopardi, a Schopenhauer, a Baudelaire”.
[El spleen de parís

“La melancolía fue la compañera íntima de Baudelaire”, sostiene Jean Starobinski en Trois lectures de Baudelaire (La mélancolie au miroir), para agregar que la poesía del autor de Las flores del mal nombra ese estado del alma sin recurrir demasiado explícitamente a la palabra melancolía, lo que obliga al recurso de los sinónimos, los equivalentes y las metáforas, es decir, a “emblemas” o perífrasis que a menudo alegorizan.

El spleen ocupa un lugar central en Las flores del mal, sobre todo en los poemas que conforman la sección “Spleen et idéal”, pero las palabras spleen o melancolía apenas aparecen, y cuando esto ocurre es más en los títulos que en los versos. “He allí uno de los desafíos de su trabajo poético”, insiste Starobinski, para quien el término spleen designa “el mismo mal [la melancolía] pero a través de un desvío que hace de él una suerte de intruso, elegante y a la vez irritante”.

A Starobinski le llama la atención que la palabra spleen fuese acogida en Francia antes que dos vocablos, dandy y dandysme, que caracteriza como “cómplices”: así como existe una asociación entre la melancolía y el espejo, un vínculo semejante se da, aunque a través del narcisismo, con el dandy,que “debe vivir y dormir delante de un espejo”, según escribiera Baudelaire en Le peintre de la vie moderne.

El spleen baudelerianono es análogo a la “melancolía romántica”, sino al llamado mal de vivre identificable con el tedio. Para Baudelaire, el tedio (l’ennui) es el “mal absoluto”. Muchos estudiosos han abordado este punto. Según Claude Pichois, se trata de un “tedio en el sentido teológico y existencial” que produce un efecto de “remordimientos y morosidad”. Según Emmanuel Adatte, “el spleen baudeleriano es un estado de extrema inercia en el cual el pasado ya vivido y el futuro todavía posible son ambos completamente despreciados”.


La sensibilidad moderna

Fue a muy poco de publicar en 1857 Las flores del mal, libro en el que se encontraba la sección llamada “Spleen et idéal”,cuandoBaudelaire se puso a escribir los pequeños poemas en prosa que finalmente se conocerían como El spleen de París.

Como spleen y ennui son términos intercambiables en Baudelaire, cierta anécdota ocurrida en torno a sus poemas en prosa cobra una dimensión especial: el diario Le Figaro había comenzado la publicación de Le spleen de Paris pero la interrumpió dos semanas después, tras haber dado a conocer apenas seis poemas. Baudelaire fue a quejarse y el director del diario argumentó que esos poemas en prosa “aburrían a todo el mundo” (en francés, “ennuyaient tout le monde”).


Taedium vitae

Varios estudios publicados en los años setenta exploran la tradición del taedium vitae o del spleen a lo largo de la historia de la literatura europea. En 1973, Madeleine Bouchez publicó El tedio: de Séneca a Alberto Moravia. Tres años más tarde, Reinhard Kuhn dio a conocer The Demon of Noontide, Ennui in Western Litterature, y su arco llegó hasta Samuel Beckett.

Al margen de estos estudios centrados en las letras europeas, ninguna producción literaria específica ha provocado como la francesa tantas especulaciones sobre el tedio esplenético. De 1980 es The Horror of Life, librode Roger William que define al ennui como un rasgo saliente de las letras de Francia y analiza los casos de Baudelaire, Jules de Goncourt, Flaubert, Maupassant y Alphonse Daudet.

Algo por el estilo hace Frantz Leconte, pero su análisis reviste una mayor amplitud histórica ya que se inicia en torno a la noción de melancolía en Charles d’Orléans, estudia a otros poetas medievales (Christine de Pisan, François Villon) y atraviesa el Renacimiento (Louise Labbé, Joachim du Bellay, Montaigne, Ronsard) antes de desembocar, claro, en Baudelaire.

El rastreo de los esplenógrafoses exhaustivo, y así resulta que en el teatro francés de los siglos XVII y XVIII abundaron obras como La malade sans maladie (La enferma sin enfermedad, 1699) de Dufresny, Les vapeurs (Los vapores, 1753) de La Mounière, Le malhereux imaginaire (El desgraciado imaginario, 1777) de Dorat o L’Anglais à Bordeaux (1788) de Favart, donde un personaje decía: “Vuestra filosofía provoca el spleen y endurece los corazones”.

Lo que no aparece en la historia de Leconte ni en otras similares es una explicación o una sólida hipótesis de por qué el spleen tuvo su epicentro en Francia. La pregunta no es formulada, acaso porque el ennui es visto como una tradición poco menos que constitutiva; no obstante, lejos de pensar esto, el historiador Philippe Joutard relata en la colosal Histoire de France (coordinada por Georges Duby) que los fenómenos del mal du siècle, dela neurosis y el decadentismo de fines del XIX, fueron adjudicados en su momento en Francia a influencias foráneas: a la divulgación del pensamiento alemán, de héroes como Werther o de pensadores como Schopenhauer, para quienes la voluntad de vivir trae consigo el mal y el sufrimiento; a la sombra de la novela rusa, de los nihilistas que pueblan las páginas de Turgueniev, del hombre del subsuelo de Dostoievski, de los personajes que como Oblomov habitan un tedio interminable; al influjo del ocultismo, del misticismo o del budismo que cimentaron una poderosa “corriente antirracionalista”.

“De Chateaubriand a Baudelaire, el ennui, el spleen, el desgano ante la vida, el sentimiento de irremediable decadencia se habían hallado entre las constantes del romanticismo, sólo que el positivismo y el realismo parecían haber eliminado sus ‘miasmas’ y el autor de Las flores del mal aparecía como un sobreviviente, testigo de una época felizmante abolida”, dice Joutard. No obstante, es apenas el comienzo. El fin de siècle marcará el auge del idealismo irracional por sobre el realismo positivo, del mismo modo que éste había reaccionado contra el romanticismo. “Su punto de contacto con la coyuntura política es muy significativo: la corriente irracional vive su esplendor entre 1884 y 1889, período de crisis para la República”.

domingo, 1 de mayo de 2011

BAUDELAIRE

BAUDELAIRE Y SU TIEMPO.
BAUDELAIRE Y EL ROMANTICISMO
EL ROMANTICISMO EN FRANCIA
LAS FLORES DEL MAL


BIBLIOGRAFIA RECOMENDADA:
Angélica Marques Maza -"Estudio de Literatura Universal"
Albert Thibaudet -"Historia de la Literatura francesa"
Saulnier-"La Literatura francesa del siglo romántico"



LA FRANCIA DEL PERIODO SIMBOLISTA-

Francia ingresa en la era industrial. La clase dominante es la burguesías surge un importante proletariado urbano y rural. Es la época del segundo imperio de Luis Napoleón.La iglesia se aleja del Estado hasta que se produce su separación absoluta en 1884.
En el terreno intelectual se da una permanente oposición entre el racionalismo clásico y la sensibilidad romántica.
Alcanzan sus mayores expresiones el Realismo y el Naturalismo. Sin embargo los mundos de evasión se multilplican:el misticismo el pesimismo y el individualismo dominan la escena.
El Clasicismo era unidad, el Romanticismo es múltiple, complejo y expansivo, y escapa a una definición.
Vivieron los pueblos de Europa la pasión, el ideal y el sentimiento:"Queremos vivir y soñar libremente,marchando tras la voz de nuestro corazón,no seremos de ninguna escuela ni de ningun siglo" manifestaban-

El Romanticismo es un movimiento europeo,que abarcó casi siglo y medio todo el viejo continente.
En Francia podemos destacar tres períodos:
1)Iniciación-Chateaubriand-
2)Desarrollo-la batalla romántica-Victor Hugo y Stendhal
3)De realizaciones-parnasianos y simbolistas-

Chateaubriand-el genio del cristianismo-Poesía de tono melancólico, misterioso,profundo donde el paisaje aparece como correspondencia de los estados del alma y de la ensoñación de un mundo perdido al caer en la realidad.

2) Período de gran agitación y confusión donde aparecen los resistentes y los del movimiento .

3) Triunfan los cultivadores del dandismo y la bohemia.


LAS FLORES DEL MAL-

El primer nombre de la obra fue "Los limbos"y fueron censurados por atentado contra la moral de la época.La obra esta construída por un poema con diferentes estructuras donde cada composición vale por sí misma y en relación con el conjunto
AL LECTOR-Es un libro estructurado y constituye un prólogo a toda la obra.
El tema es de tradición cristiana donde el hombre se complace en el pecado,el placer es visto como un robo clandestino al que el hombre se aferra sin que le deje nada en las manos.Detras de estas figuras esta el ocio, el hastío, la acidia medieval, la tendencia a la nada y el pecado metáfisico esencial.El prólogo finaliza con la subida del telón , para llamar hipócrita al lector que se negara a recibir las flores que le serán ofrecidas.El tema de la obra es una invitación al lector para participar en esta revelación del alma.

PARNASIANISMO Y SIMBOLISMO-

Los Parnasianos se constituyeron en el paso entre el Romanticismo de 1820 y el Simbolismo de 1885.
LOS ARTISTAS PROCLAMABAN CONTRA LA TENDENCIA DEL ROMANTICISMO, QUE EL ARTE DEBE TENER UN FIN EN SI MISMO.
Manifestaban una total repugnancia por la inspiración en hechos de la vida cotidiana y defendían una poesia que permitiese al poeta acceder al hombre y aproximarse a las tradiciones de la poesía francesa de los siglos 16 y 17-
Rompen con la tradición arte-vida ,conciben la poesía como un estado de tranquila armonía .
Los cuatros maestros del PARNASO son: Gautier,Leconte de
Lisle,Banville y Baudelaire.


EL SIMBOLISMO-
Poetizar se transforma para este grupo de artistas en una forma de remontarse más alla de las apariencias que separan a al unidad secreta y original del alma, el poeta es un vidente.
Nace asi una estética que va hacia lo inefable.
Detrás de lo cotidiano encontramos los "símbolos " de un mundo superior que el poeta nos conduce a desentrañar.

domingo, 10 de abril de 2011

Sturm und Drang y la narrativa romántica

Sturm und Drang (en alemán: tormenta e ímpetu) fue un movimiento alemán principalmente literario, pero también musical y de las artes visuales, desarrollado durante la segunda mitad del siglo XVIII. Sucede y se opone a la ilustración alemana o Aufklärung y se constituye en precedente del posterior Romanticismo. El nombre proviene de una pieza teatral de Friedrich Maximilian Klinger, Sturm und Drang, "tempestad y arrebato". Este movimiento estético abarcó de 1767 a 1785. Se trata de una reacción -alentada por Johann Georg Hamann y sobre todo por Johann Gottfried von Herder y su discípulo Goethe- contra lo que era visto como una excesiva tradición literaria racionalista. Su rechazo a las reglas del firme estilo neoclásico del siglo XVIII lo sitúan firmemente como parte de un movimiento cultural mucho más amplio conocido como Romanticismo. Frente a los fríos modelos del Neoclasicismo de origen francés, el Sturm und Drang estableció como fuente de inspiración el sentimiento en vez de la razón y tuvo como modelos las obras de William Shakespeare y Jean-Jacques Rousseau. El Sturm und Drang fue revolucionario en cuanto al hincapié que hace en la subjetividad personal y en el malestar del hombre en la sociedad contemporánea, encorsetado por las diferencias sociales y las hipocresías morales; estableció firmemente a autores alemanes como líderes culturales en Europa en un tiempo en el que muchos consideraban que Francia era el centro del desarrollo literario. El movimiento también se distinguió por la intensidad con la que desarrolló el tema del genio de la juventud en contra de los estándares aceptados y por su entusiasmo por la naturaleza.

Repertorio de autores:

• Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) Friedrich Schiller (1759-1805) Jakob Michael Reinhold Lenz (1751-1792) Friedrich Maximilian Klinger (1752-1831) Gottfried August Bürger (1747-1794) Heinrich Wilhelm von Gerstenberg (1737-1823) Johann Georg Hamann (1730-1788) Johann Jakob Wilhelm Heinse (1746-1803) Johann Gottfried Herder (1744-1803)




NARRATIVA ROMÁNTICA
“ CONTEXTO HISTÓRICO-SOCIAL
Inició en Alemania con el Sturm und Drang (tempestad y empuje), un grupo de jóvenes rebeldes e impetuosos que abogaban por una nueva sensibilidad, opuesta al racionalismo. Europa y América recibieron con interés esta nueva oleada de furiosa pasión y rebeldía que llevaron a la realidad su dogma: vivir como se escribe.


CONTEXTO HISTÓRICO-SOCIAL
Muchos de los poetas románticos murieron jóvenes víctimas de la tuberculosis o a causa de luchas libertarias. Como antecedente, en el S. XVIII sucedieron dos hechos históricos que cambiarían las condiciones sociales y políticas del mundo occidental:
 La Revolución Francesa  La Independencia de estados Unidos de América


CONTEXTO HISTÓRICO-SOCIAL
Política expansionista Bonaparte. de Napoleón.

Propaganda de libertad e igualdad. Debilitamiento de muchos estados absolutistas debido a los imperialistas. Reacomodo europeos. de las naciones y reinos del

Fin del imperio y recrudecimiento absolutismo y las políticas conservadoras.


CONTEXTO HISTÓRICO-SOCIAL
La amplia capa de la población dedicada a las labores industriales se vio olvidada por las nuevas constituciones liberales y los movimientos nacionalistas, mientras que la burguesía crecía.

La brecha social aumentó considerablemente. El clero poseía derechos económicos similares a los de la aristocracia.

miércoles, 23 de marzo de 2011

RECOMIENDO¡¡¡¡¡

http://elciudadano-bibliotecario.blogspot.com/2007/11/cndido-o-el-optimismo-de-voltaire.html

miércoles, 16 de marzo de 2011

LA ILUSTRACIÓN

Se entiende como Ilustración a un movimiento intelectual que tiene como bases un conjunto de ideas filosóficas que enfatizan la confianza en la razón como solución de muchos de los males de la humanidad. La razón aplicada a través de los conocimientos científicos difundidos gracias a la educación (los ilustrados creen en la necesidad de alfabetizar al conjunto de la población) se convierte en una herramienta esencial para el progreso de la humanidad. La confianza en el uso de la razón, la defensa de las libertades individuales y de la tolerancia religiosa y el optimismo ante el futuro, son rasgos característicos de muchos de los llamados ilustrados.
El nombre de Ilustración, hace referencia la “luz” que arroja la razón al abordar muchos asuntos considerados antes misteriosos. En muchos idiomas el movimiento es denominado con una palabra que hace referencia a esa luz clarificadora de la razón: Illuminismo (Italia), Enlightenment (Gran Bretaña)...
En el origen de este movimiento desarrollado en el siglo XVIII (“Siglo de las luces”) se encuentran la difusión de la filosofía empirista inglesa que afirma que todo conocimiento proviene de la experiencia (Locke, Hume) y el espíritu científico difundido por Newton, matemático y científico inglés que desarrolla su obra en las últimas décadas del siglo XVII, y sus seguidores, que pondrán las bases de la llamada ciencia moderna: toda teoría científica deberá ser probada mediante experimentos, idea ya anticipada a comienzos del siglo XVII por los trabajos del astrónomo italiano Galileo. De esta manera, la Ilustración considerada por muchos como una corriente filosófica francesa, tiene claramente una inspiración británica. Sin embargo, sus figuras más importantes serán en buena parte un grupo de pensadores franceses (Les philosophes), entre los que destacan Diderot, D´Alembert, Voltaire, Montesquieu y Rousseau. Todos estos pensadores tienen ideas muy diferentes, pero globalmente coinciden en la valoración de la inteligencia humana, de la razón, como instrumento que puede desvelar los secretos de la naturaleza y proporcionar técnicas que mejoren no sólo las condiciones materiales de la humanidad, sino también hacer mejores éticamente a los humanos. A través de la educación puede conseguirse el progreso global de la humanidad. Frente al cristianismo que considera el paso por el mundo como una estancia temporal en un "valle de lágrimas", la Ilustración es una ideología optimista que pretende que los seres humanos se liberen de todos aquellos obstáculos que impiden el bienestar y la felicidad en la tierra.
o Las ideas de Voltaire reflejan influencias del racionalismo cartesiano y del empirismo británico, de manera destacada de las ideas científicas de Newton.
o Sus escritos iban dirigidos hacia la tolerancia, el incremento de la ciencia y la humanización de las instituciones.
o Su obra evidenciaba un interés secundario por el igualitarismo o por un régimen político verdaderamente parlamentario.
Cándido, o el optimismo, (título original en francés: Candide, ou l'Optimisme) es una novela picaresca publicada por el filósofo ilustrado Voltaire en 1759. Voltaire nunca admitió abiertamente ser el autor de la controvertida novela, la cual está firmada con el seudónimo «Monsieur le docteur Ralph» (literalmente, «el señor doctor Ralph»).
Desde un punto de vista sardónico, la obra sigue las peripecias del protagonista Cándido en su primer encuentro con el precepto del optimismo leibniziano de que «todo sucede para bien en este, el mejor de los mundos posibles» y en una serie de aventuras subsecuentes que refutan de forma dramática el famoso precepto a pesar del obstinamiento con el que el personaje se aferra a éste.
La novela satiriza la filosofía de Leibniz, y es un muestrario de los horrores del mundo del siglo XVIII. En Cándido, Leibniz está representado por el filósofo Pangloss, tutor del protagonista. A pesar de observar y experimentar una serie de infortunios, Pangloss afirma repetidamente que «tout est au mieux» («todo sucede para bien») y que vive en «le meilleur des mondes possibles» («el mejor de los mundos posibles»).
Voltaire, uno de los más ilustres escritores franceses del siglo XVIII, nos transporta por medio de Cándido a un mundo fantástico, absurdo, cómico, cruel. Desde la primera publicación de este cuento las críticas no se hicieron esperar. No olvidemos que este fue escrito en el transcurso de un siglo particularmente agitado en materia política, social y religiosa. El lector de aquella época concebía entonces este texto como una verdadera crítica social. Es por esto que la ironía voltairiana tiene grandes posibilidades de haber chocado aún más con el lector del siglo XVIII que con el del siglo XX. Al no poder presentar aquí un estudio muy extenso sobre la ironía en Cándido, nos limitaremos entonces a presentar el texto literario, a definir los conceptos utilizados (la retórica, la ironía, la antífrasis) y a exponer brevemente las ideas de Leibniz y de Voltaire. Seguidamente, daremos una sinopsis del cuento y luego presentaremos las estructuras irónicas que estudiaremos, los objetivos y el método de análisis. Posteriormente, pasaremos al análisis de diez pasajes irónicos que contienen la antífrasis. Y para terminar, expondremos nuestras conclusiones propias a este estudio.

1. El texto literario

Para transmitir su mensaje, el escritor puede servirse de un determinado número de personajes o hablar por medio del narrador: un personaje x (el emisor, codificador del mensaje, es decir aquel que lo produce) puede dirigirse a un personaje y (el destinatario, descodificador del mensaje, es decir aquel que lo interpreta). Hay que precisar que en Cándido, no es nunca el personaje quien descifra el mensaje irónico, sino el lector. Y cuando surge el narrador ausente, Voltaire, este se dirige a un lector potencial. En este mensaje hay también que tomar en cuenta el contexto (aquello de lo que se habla, el referente).

Cada uno de esos factores (emisor, destinatario, contexto) tendrá una función lingüística diferente (Jakobson 1963: 214). Estudiaremos aquí solamente dos funciones que nos convienen para el estudio de la ironía: la función referencial y la función conativa.

a. La función referencial: su rol es remitir al referente. Jakobson afirma que "para producir un efecto, el mensaje requiere primeramente de un contexto al que él refiere" (1963: 213). En el caso específico de la ironía, ese contexto está representado por el objeto o la persona a quien la ironía se dirige, es decir por lo que el escriptor denuncia o ridiculiza. Aquí surge la finalidad de la ironía, su "valor ilocutorio" (Kerbrat-Orecchioni 1980: 119) que consiste precisamente en denunciar o ridiculizar algo o a alguien. Podemos entonces afirmar que la ironía contiene un "componente ilocutorio" (Kerbrat-Orecchioni, citada por Muecke 1978: 479).

En los pasajes que estudiaremos, el escriptor se burla principalmente de la filosofía de Leibniz, de la nobleza y de las riquezas materiales. Denuncia además, los horrores de la guerra y las atrocidades de la Inquisición, aspectos que serán explicados en el análisis.

b. La función conativa: el mensaje se centra aquí en el destinatario. Efectivamente, el emisor busca provocar en el lector una reacción determinada. Aparece entonces la función que tiene como eje central el destinatario (el lector en ese momento) cuando este toma conciencia de los aspectos a los que apunta la ironía.

Para el desciframiento de la ironía, el lector está en la obligación de poseer competencias lingüísticas (dominar la lengua utilizada) así como competencias culturales e ideológicas (conocer, por ejemplo, los principios fundamentales de los sistemas filosóficos de Leibniz y de Voltaire, o las ideas políticas, sociales y religiosas del escriptor). El lector debe estar consciente de la existencia de la ironía en un texto; de otro modo, esta no existe.

Además del componente ilocutorio, la ironía recurre a un "componente retórico" (Kerbrat-Orecchioni 1980: 119), es decir que esta se expresa a través de diferentes procedimientos como la antífrasis.

2. La retórica, la ironía, la antífrasis

2.1. La retórica

Este concepto es necesario en nuestro estudio, ya que la ironía es una figura retórica. La retórica atraviesa los siglos y los regímenes. Nace en Sicilia en el año 485 antes de Cristo y sobrevive hasta finales del siglo XIX. En los años sesenta retoma fuerza cuando aparecen varios estudios de formalistas rusos --como Jakobson y Propp-- quienes parten de la idea de que todo discurso contiene reglas.

El Dictionnaire des littératures señala que desde los tiempos de Aristóteles, el arte de convencer es objeto de estudio: con la ayuda de razonamientos deductivos rigurosos llamados silogismos, Aristóteles trataba de convencer a su auditorio (1987: 2065).

Hay que recordar que en el estudio de la retórica, existen cinco componentes del discurso: la inventio (la búsqueda de ideas, de contenido), la dispositio (organización de las partes), la elocutio (escogencia y disposición de las palabras), la memoria (el orador debe decir su discurso de memoria), y la acción (producción del discurso, incluyendo los gestos; actualmente la semiótica gestual se ocupa de la acción). Hoy día, el ingrediente esencial de la retórica es la "elocutio".

Generalmente las definiciones de retórica se apoyan en la relación que un sujeto instaura con su auditorio; la utilización de la palabra tiene como objetivo persuadir el auditorio, provocar en él una actitud determinada. D. Maingueneau manifiesta que es el "estudio de los medios discursivos que un sujeto determinado utiliza para persuadir un auditorio determinado" (1976: 144). El autor parte de dos elementos importantes: por una parte, la acción del sujeto; por otra parte, los procedimientos que él utiliza para alcanzar su objetivo: convencer.

LEIBNIZ O LEIBNITZ

Leibniz (1646-1716)

EL pensamiento de Leibniz es claramente ecléctico. En su obra pueden encontrarse críticas a Descartes y a Spinoza con el objeto de descartar aquellos aspectos difíciles de conciliar en una síntesis que fucione la escolástica y el cartesianismo.

La unidad de los espíritus
Condicionado por el contexto histórico (se buscaba en Europa un "equilibro de fuerzas", basado principalmente en le conflicto), la unidad de los espíritus, respetando su pluralidad, será una preocupación central del proyecto filosófico de Leibniz. El nuevo orden que propone se basa en la idea de armonía en donde intereses contrapuestos pueden complementarse solidariamente. Al igual que Descartes y Spinoza, propone una unificación de todas las ciencias, pero su intención va más allá: la unificación de la ciencia abrirá el camino a la unificación de los espíritus

Racionalismo
El método de Leibniz tiene también las cracterísticas deductivo-matemáticas características del racionalismo. El objetivo de su matematización es la de analizar términos complejos para llegar a otros más simples e indefinibles, los cuales serían simbolizados al punto de crear un lenguaje universal que (al ser utilizado mediante claras reglas deductivas), impediría la aparición de nuevas teorías.


Innatismo
Contrariamente a Locke intentará probar la existencia de ideas innatas. De acuerdo a su proyecto filosóficos, estas ideas serían las "semillas" que permitirían llegar a un acuerdo entre todo los hombres.


Monadología


La doctrina de la mónada, anula la distinción prevista por Descartes respecto a la extensión y el pensamiento y propone una multiplicidad infinita en el universo. Se dirá pues que, habiendo múltiples substancias compuestas, cada una de ellas se compone, de otras substancias.


"Cada porción de la materia puede ser concebida como un jarídn lleno de plantas y un estanque lleno de peces. Pero cada rama de un a planta, cada miembro de un animal, cada gota de sus humores, es todavía un jardín o un estanque..."

Leibniz critica el concepto cartesiano de "cuerpo" o substancia corpórea. Postula, en cambio, que las substancias compuestas son divisibles. Sin embargo, esta divisibilidad no es infinita, al llegar a sus últimos elementos o partes ya indivisibles, ya no hay extensión, ni figura, ni divisibilidad. Estos elementos simples son también substancias (átomos de la Naturaleza), es decir unidades: mónadas.

Las mónadas son pues, fuerzas primitivas, simples, inextensas e impenetrables y por todo ello, la actividad es interior y "anímica". Podría decirse pues, que toda mónada es un "alma", aunque en la mayoría de las mónadas la percción no es conciente porque hay una multitud de pequeñas percepciones y un estado general de "embotamiento". La conciencia (junto con la sensación y memoria) aparecerá en los animales y en el hombre, existirán además la razón y la autoconciencia.

La armonía

A diferencia de Spinoza Leibniz no verá en éste un mundo necesario sino uno de los tantos posibles de concebir en la mente divina. No es posible, por lo tanto, deducir la existencia del mundo, es algo contingente (no necesario), y una verdad "de hecho". No es factible explicar por qué es así y no de otro modo. Entonces, de todos los mundos posibles, Dios elije "el mejor".


Optimismo absoluto
Al concebir el mundo como "el mejor posible", es razonable esperar que deba reinar en él la más perfecta armonía.
Y en este mundo en perfecta armonía, los espíritus pueden hallar una armonía aún superior en la medida que son también "imágenes de la divinidad y capaces de conocer el sistema del universo".

PROGRAMA DEL CURSO

INTRODUCCIÓN. Del Racionalismo al Sturm Und Drang.

Voltaire : “Cándido” capítulo 1, Fragmento del capítulo 4.
Goethe “Werther” Carta del 10 de mayo


UNIDAD I La poesía: Del Romanticismo a la contemporaneidad.

Baudelaire –‘’ Las flores del mal ’’:’’Al lector’’ y ‘’El albatros’’ -
E.A. Poe ‘’ El cuervo’’ ( por los alumnos)

UNIDAD II Del Realismo a la contemporaneidad.

Franz Kafka “La metamorfosis”Análisis del despertar y el episodio del violín

Contextualización: Gogol “El capote “

UNIDAD III Poesía Iberoamericana.

Pablo Neruda ‘’ Walking around’’
Jorge Luis Borges ‘’1964’’ ( por los alumnos)

UNIDAD IV Narrativa Latinoamericana.

Gabriel García Márquez, “La siesta del martes “
Juan Rulfo “Luvina” ( por los alumnos)

UNIDAD V Teatro del Siglo XX
O´Neill “Antes del desayuno”


Introducción: La Ilustración, el Racionalismo , el pensamiento de Leibnitz
El Romanticismo- Fragmentos de la obra de Schlegel

1- ROMANTICISMO EN FRANCIA-
El Romanticismo, evolución en Francia,
El Parnasianismo y el Simbolismo, características , autores,
Estructura de la obra “Las flores del mal” de Baudelaire

2- LAS VANGUARDIAS DEL SXX-
Nacimiento, características, integrantes , de los
movimientos : Cubismo,Surrealimo,Dadaismo,Expresionismo en pintura y en Literatura. Cambios en los diferentes géneros.
Características e innovaciones del género narrativo
- Las innovaciones de la narrativa del SXX-en el contexto de las vanguardias
Los grandes autores-Los temas- Kafka y su tiempo

3-- LA VANGUARDIA IBEROAMERICANA-
El contexto español: el Ultraismo
Características y miembros de este movimiento
Pablo Neruda
Jorge Luis Borges como ultraista e iniciador del movimiento en América

4- NARRATIVA LATINOAMERICANA-
El boom de la literatura latinoamericana-el realismo
mágico-Gabriel García Marquez en este contexto
- Comparación con “Luvina’’ de Rulfo

5-TEATRO DEL SXX-
Ubicación, características , elementos del género,
Características del obra de Ibsen. La figura femenina en el teatro del SXX